Agave attenuata (Salm 1834) Se trata sin duda de una de las pocas especies inconfundibles de este género, si no la única. Su reducido tamaño, su aspecto inofensivo y su cultivo relativamente sencillo la hacen una planta frecuente en los jardines de zonas templadas.
Agave cupreata (Trel & Berger 1915) Forma rosetas solitarias de hojas grandes, carnosas, rígidas, de color verde claro con tonos cobre en los márgenes. Carece prácticamente de dallo definido. Las hojas son lanceoladas, con espinas marginales y una espina terminal fuerte. La inflorescencia es una vara floral robusta de hasta 6 metros. Florece una sola vez al final de su vida. Habita las zonas secas y pedregosas de Guerrero y Michoacán. Se usa para producir mezcal. Etimología: Del latín “cupreus”, en referencia al color cobrizo de la planta.Procedencia: Mexico, regiones de Guerrero y Michoacán.
Agave filifera (Salm. Hortus Dickensis 1834) Planta de hábito acaule, carente de tallo, que forma colonias cespitosas compuestas por rosetas prácticamente esféricas de hasta 60 cm de diámetro. Sus hojas son rígidas, gruesas y con forma de lanza. Carecen de dientes, aunque presentan bordes endurecidos de los que se desprenden fibras, rasgo que da nombre a la especie. Produce una espiga floral de entre 2 y 3 metros de altura, cuya mitad superior aparece cubierta por numerosas flores pequeñas. Etimología: que lleva hilos en referencia a las fibras sueltas que bordean las hojas.Procedencia: Meseta Central de México.